Desde la publicación ayer de una entrevista en la revista americana “The advocate” dirigida a lectores homosexuales, la noticia ha dado la vuelta al mundo. Ya están los de siempre rasgándose las vestiduras, poniendo el grito en el cielo y en el peor de los casos escandalizándose, escandalizando y cruzando la raya de la opinión al juicio implacable, ofensivo, homófobo, radical y ultra ortodoxo.
Vamos por partes: en múltiples medios el titular es “Transexual hombre embarazado”. No es correcto, transexual no es un sexo, se es hombre o mujer, por lo tanto Thomas es un hombre embarazado. El prefijo Trans según la Real Academia de la lengua significa “al otro lado”, “a través de”. Y transexual lo define como “una persona que se siente del otro sexo y adopta sus atuendos y comportamientos”, la segunda acepción dice: “una persona que mediante tratamiento hormonal e intervención quirúrgica adquiere los caracteres sexuales del sexo opuesto”. La etiqueta “transexual” es algo que se utiliza para denominar a un hombre o a una mujer que tiene o ha tenido un problema de identidad de género. Para mí sería correcto utilizarlo tan sólo cuando esa transición se lleva a cabo, es decir durante el proceso de reasignación. El antes y el después para esas personas además de sufrimiento y felicidad en cuestión de sentimientos es ser hombre o ser mujer, o ¿alguien duda que la famosa Amor era una mujer antes de operarse?, existen muchas mujeres Amor y muchos hombres como Thomas, que llevan años con su verdadera identidad, que pasan desapercibidos y que son ante todo personas.
La revista The Advocate lo titula “La primera persona“. La primera persona y el primer hombre que está embarazado. Si, Thomas nació órganos sexuales femeninos pero se sentía hombre, son disfunciones de la naturaleza. Y la cirugía hoy en día permite en esta disfunción, como en muchas otras, que la persona reasigne su sexo a su identidad. El optó por no extirparse el útero, órgano que tiene la función de albergar el embrión en un posible embarazo. Su mujer no podía concebir por una endometriosis que le provocó que tuviesen que extirpar su útero. La misma ciencia que empleó la cirugía corregir esta disfunción en su mujer, fue utilizada para la reasignación del sexo de Thomas otra disfunción de la naturaleza, y también esa misma ciencia sirvió para inseminar a Thomas y posibilitar que utilice su órgano para engendrar un hijo.
Lo más suave que se escucha y que se lee para rechazar esta noticia es que no es normal. Normal según la RAE, es que “se halla en su estado natural” y la segunda acepción es que “por su naturaleza, forma o magnitud se ajusta a ciertas normas fijadas de antemano”. El estado natural de una persona no es estar embarazado, es un estado maravilloso y excepcional en el que la naturaleza permite dar vida. La naturaleza de este hombre, debido a que tiene su útero le permite estar embarazado. Sobre la segunda definición que por su naturaleza, forma o magnitud se ajusta a ciertas normas fijadas de antemano. En este caso quién fija las normas, al margen de respuestas teológicas en la que estará pensando más de uno, las normas las fija la naturaleza la mujer tiene útero y el hombre no.
En este caso en el que la naturaleza primero le hizo sufrir una disfunción entre cuerpo y mente, ahora le permite llevar a su hijo en su seno, cosa que estoy segura más de un hombre desearía experimentar. Quizás el día de mañana los hombres que no hayan sufrido de la transexualidad también puedan engendrar. ¿Quién sabe? Si hace siglos, cuando se inventó la rueda, al inventor le enseñamos un avión a 800 km/hora o un móvil con 3G, se volvería loco, pensaría que es ciencia ficción. Muchísimos hombres querrían saber lo que es tener un hijo en su seno, y estoy convencida que sería muy positivo, el sentimiento padre-hijo sería mucho más intenso.
El caso de Thomas se sale de la norma, de lo común, de lo que estamos acostumbrados a ver, a admitir, a respetar. Nos chocan y rechazamos lo distinto, lo que no estamos acostumbrados a ver, a quién no le choca, le provoca una especie de rechazo ver una escena erótica entre personas de la tercera edad, por ejemplo. ¿Porqué? Por que no estamos acostumbrados. Si dos jóvenes hacen el amor, nos parece tierno, erótico, maravilloso, si son dos abuelos de 80 años nos creemos que ellos no tienen vida sexual, y que si la tienen no estamos dispuestos a verla. Ocurre lo mismo con el amor homosexual, mucha gente dice.. “es que imaginarme a dos tíos haciendo el amor…”. Primero, no hace falta que te lo imagines ni que lo visualices y segundo es falta de costumbre, por eso es necesaria la visibilidad.. las muestras de afecto públicas entre homosexuales -aunque arriesgadas, por la homofobia y los que “sacuden riñoneras”- son necesarias para “normalizar” una situación y acostumbrar a la gente a que el amor y la sexualidad no debe tener “normas fijadas”.
Salirse de las “normas” para cosas, para actos dañinos es deleznable, y rechazable. Voy a poner un ejemplo muy de actualidad y relacionado con el sexo. Las normas fijan y establecen que las relaciones sexuales se establecen entre adultos. El asesino de Mariluz y otros pederastas se salen de la norma. Evidentemente, una disfunción de la naturaleza humana abusar sexualmente y por supuesto matar también es algo fuera de la naturaleza humana. Lo peor es que la ciencia no puede ayudar a estas personas con su naturaleza enferma. Este ser está enfermo, todos lo dicen. Los cientos de personas que le esperaban esta tarde a su llegada a los juzgados en teoría son sanos… y si no es por la policía le hubiesen linchado…. han herido a personas, y esto no es deleznable y rechazable… seres sanos queriendo matar… eso ¿NO VA CONTRA LA NATURALEZA HUMANA?. El ejemplo es muy diferente por su magnitud… pero estamos hablando de la naturaleza, de sexo, de las normas…
¿A quién hace daño Thomas utilizando su útero para ser padre? ¿Al niño? Lo más importante para un bebé es tener cariño de sus padres, crecer en un hogar estable con amor y comprensión a crecer y desarrollarse con buena salud, a recibir una educación… Todo esto se lo pueden proporcionar Thomas y su mujer. Si el útero del que nazca es el de su madre o el de su padre a él no le va a afectar, como no lo hace en los niños adoptados, o en los niños engendrados in-vitro. El que Thomas se haya salido de la norma para tener a su hijo no hace daño a nadie, tan sólo ven daño, peligro, ofensa, los que, probablemente le discriminen el día de mañana si saben sus orígenes, como ahora están discriminando a sus padres. Ellos son una familia feliz un hogar normal a los ojos de la sociedad que les rodeaba, hasta que han sabido su situación actual. Podéis leer un extracto de la entrevista.
Eran unos ojos sin prejuicios, que veían normalidad en donde ahora ven anormalidad. Siempre pongo de ejemplo el maravilloso guión de Bárbara Streisand en Yentle, describe cómo una mujer luchadora, inteligente y con inquietudes que quería estudiar en un mundo y una religión judía que no permitía que las mujeres pudieran ir a la universidad. Ella se disfraza de hombre para poder acceder al mundo académico y hay dos personajes en su vida: una mujer que como con sus ojos la ve vestida de hombre, piensa que es un hombre y se ”permite a sí misma” enamorarse de ese “hombre”. El otro personaje comparte habitación en la universidad con él, con sus ojos “le ve como un hombre” pero tenemos otros ojos, los del corazón y con éstos esta persona le enamora, pero él no se permite a sí mismo enamorarse y lucha contra unos sentimientos surgidos de manera natural pues piensa que son sentimientos homosexuales. Ambos se enamoraron de la persona.
Con los ojos que miramos a las personas, vemos el físico, que nos condiciona. Si mirásemos también con los ojos del corazón y del amor, y de la empatía, no haría falta la tan mal llamada “tolerancia” pues a mí me suena como si los demás me tuviesen que “dar permiso” o “tolerar” mi existencia por mi condición sexual en esta sociedad.
Miremos a Thomas con los ojos del corazón y veremos una persona que ha luchado junto a su mujer por ser padres, por tener un bebé y hacerle feliz. Estoy segura que con su lucha de años, y con el precio que ya han empezado a pagar por su decisión, es un hijo muy deseado y le harán el ser humano más feliz del mundo, si les dejan….
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